Masa madre: cómo hacerla, refrescarla y mantenerla sana

La masa madre es harina y agua colonizadas por levaduras salvajes y bacterias lácticas. Refrescada con regularidad, dobla su volumen en unas horas y hace subir tu pan. Hacerla suele llevar una o dos semanas, sin fecha límite (King Arthur); mantenerla, un refresco al día a temperatura ambiente o uno a la semana en la nevera.

¿Empiezas? Haz tu masa madre desde cero en una o dos semanas. ¿Ya tienes una? Comprueba cuándo está lista para la masa o averigua qué le pasa.

Calculadora para refrescar la masa madre →¿Moho? Cuándo tirarla →

Las guías de la masa madre

Empieza por arriba si estás haciendo tu primera masa madre; ve directo al problema si ya tienes uno. Cada guía enlaza con la calculadora para refrescar la masa madre. El tarro y dónde guardarlo tienen su propia guía: qué tarro, qué tapa y dónde guardarla (en inglés).

La rutina en un párrafo

Después del refresco, la masa madre sube, se abomba en su pico y luego baja. Úsala cerca del pico, en general de 4 a 8 horas después de un refresco 1:1:1 a 24–26 °C.

Guarda poca masa madre, de 20 a 50 g, en un tarro transparente. Refréscala mezclando harina y agua nuevas, pesadas, normalmente a partes iguales (1:1:1), y retira el resto o aprovéchalo. Mira cómo sube: cuando ha doblado, está abombada y llena de burbujas, ya puede entrar en la masa. Si no vas a hornear en unos días, déjala una hora a temperatura ambiente después del refresco y métela en la nevera.

La temperatura marca el ritmo

A 24–26 °C, un refresco 1:1:1 suele llegar a su pico en 4 a 8 horas; en una cocina fresca puede tardar casi un día. Ese solo dato explica la mayoría de los «mi masa madre va muy lenta». Un rincón más cálido, el agua más tibia o un calentador para el tarro (en inglés) la aceleran; la nevera la frena casi hasta pararla.

Qué harina

La harina integral y la de centeno llevan más levaduras, bacterias y nutrientes de los que necesita una masa madre joven, así que arranca antes. Una vez asentada, la mayoría de los panaderos la alimentan con harina blanca de trigo, panificable o de fuerza, sola o con algo de integral (del 10 al 20 % es nuestro punto de partida). Lo que dice el paquete de una harina de fuerza, en la harina de fuerza y en el glosario.

«Elaborado con masa madre»: lo que dice la ley

En la panadería, esa frase tiene un sentido fijado. La norma de calidad del pan (Real Decreto 308/2019, art. 8) llama «masa madre de cultivo» a una masa activa de harina de trigo u otro cereal y agua, con o sin sal, con una fermentación ácida espontánea, cuya flora son sobre todo bacterias lácticas y levaduras salvajes. Un pan puede anunciarse «elaborado con masa madre» (art. 14.5) si la masa madre pesa al menos el 5 % de la harina total, sin aditivos, y su acidez viene solo de esa flora; la levadura de panadero se admite únicamente en la última fase del amasado, hasta un 0,2 % del peso de la harina. Más detalles en qué es la masa madre.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto se tarda en hacer una masa madre?

Normalmente una o dos semanas, hasta que dobla con regularidad en 6 a 8 horas después de cada refresco; King Arthur habla de 7 días o menos, o de hasta un par de semanas. En una cocina fresca puede tardar más.

¿Cada cuánto hay que refrescar la masa madre?

Una o dos veces al día a temperatura ambiente, o más o menos una vez a la semana si vive en la nevera.

¿Se puede comprar masa madre?

Sí: se vende fresca y deshidratada. Reactiva la deshidratada siguiendo los pasos de su fabricante, que suelen llevar de 3 a 7 días. La norma del pan también admite como masa madre la deshidratada, siempre que al rehidratarla conserve suficiente flora viva (Real Decreto 308/2019, art. 8).