¿Por qué no sube mi masa madre?

Una masa madre que no sube casi siempre está viva. Las razones habituales, de la más frecuente a la menos: la cocina está demasiado fresca, la masa madre aún es joven, acaba de salir de la nevera o se saltó refrescos, o subió y bajó mientras no mirabas. En cuanto dobla en unas 6 a 8 horas después de un refresco, ya puede hacer subir el pan (King Arthur).

Lo más probable: tiene frío. Un refresco 1:1:1 que llega a su pico en 4 a 8 horas a 24–26 °C puede tardar casi un día en una cocina fresca. La solución: un sitio templado, dos refrescos al día cada 12 horas más o menos, algo de harina integral o de centeno, y una goma elástica en el nivel para ver la subida.

Todos los problemas de la masa madre →Calculadora para refrescar la masa madre →

Revisa tu masa madre

Responde a una o dos preguntas para saber qué le pasa y qué hacer ahora.

¿Cuánto tiempo tiene tu masa madre?

Cuenta desde el día en que mezclaste harina y agua por primera vez.

Le pasa otra cosa

¿Qué hace en las horas después de refrescarla?

Pon una goma elástica en el nivel justo después de refrescarla y compara.

¿Cuánto hace de su último refresco?

Todo en orden

Todavía es pronto

El día 1 pasa poca cosa. Que suba el día 2 es frecuente, y es sobre todo obra de bacterias que se multiplican antes de que el tarro se vuelva ácido, todavía no de las levaduras que harán subir el pan.

Qué hacer ahora

  1. Quédate con 50 g y añade una vez al día 50 g de harina y 50 g de agua a temperatura ambiente.
  2. Ten el tarro en un sitio templado, a ser posible a 24–26 °C.

Vuelve a mirarla dentro de 24 horas.

Qué esperar: Una calma los días 3 y 4. Es normal y se pasa.

Empezar de nuevo

Todo en orden

Normal: la fase de calma

La subida del día 2 era sobre todo de bacterias. Cuando la masa madre se vuelve ácida, desaparecen, y el tarro se calma hasta que toman el relevo las levaduras. Un olor fuerte o a queso forma parte de esta fase.

Qué hacer ahora

  1. Sigue alimentándola una vez al día: quédate con 50 g y añade 50 g de harina y 50 g de agua.
  2. Pon algo de harina integral o de centeno en el refresco y mantén el tarro templado.

Vuelve a mirarla dentro de 24 horas.

Qué esperar: Vuelven las burbujas y sube un poco más cada día, a menudo desde el día 5.

Empezar de nuevo

Fácil de arreglar

Joven y lenta: calor y dos refrescos al día

Tan joven, todavía está formando sus levaduras, y una cocina fresca añade días. Según King Arthur, una masa madre nueva puede tardar 7 días o menos, o hasta un par de semanas.

Qué hacer ahora

  1. Mantenla a 24–26 °C, o refréscala con agua tibia.
  2. Refréscala dos veces al día, cada 12 horas más o menos, en cuanto suba algo.
  3. Añade una cucharada de harina integral o de centeno a cada refresco.

Vuelve a mirarla dentro de 12 horas.

Qué esperar: Está lista para hacer pan cuando dobla en unas 6 a 8 horas después de cada refresco, refresco tras refresco.

Empezar de nuevo

Fácil de arreglar

Atascada: revisa el calor, la harina y el agua

No hay fecha límite, pero pasadas dos semanas suele haber algo que la frena: una cocina por debajo de unos 21 °C, solo harina blanca en el refresco o un agua del grifo muy clorada, que puede frenar una masa madre joven.

Qué hacer ahora

  1. Mantenla a 24–26 °C y refréscala dos veces al día.
  2. Pon del 10 al 20 % de harina integral o de centeno en el refresco.
  3. Usa agua filtrada o agua del grifo que haya pasado la noche destapada. La cloramina no se va así; un filtro de carbón la elimina.

Vuelve a mirarla dentro de 12 horas.

Qué esperar: La mayoría gana fuerza durante la tercera semana. Moho con pelusa, vetas rosas o anaranjadas o un olor que no es ni ácido ni a alcohol significan: a la basura, y empieza de nuevo.

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Fácil de arreglar

Casa nueva: aliméntala como antes

Una masa madre que ha viajado o ha pasado tiempo en la nevera necesita dos o tres refrescos en un sitio templado antes de subir bien en tu cocina.

Qué hacer ahora

  1. Pregunta cómo la alimentaban: qué harina, qué proporción y cada cuánto.
  2. Aliméntala igual dos veces al día a 24–26 °C, en un tarro limpio con el nivel marcado.

Vuelve a mirarla dentro de 12 horas.

Qué esperar: En cuanto doble en 4 a 8 horas, haz tu pan, y seca una cucharada como reserva.

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Fácil de arreglar

Fría de la nevera: uno o dos refrescos templados

A unos 3 °C, las levaduras y las bacterias apenas trabajan, y la acidez acumulada mientras esperaba la frena todavía más. Uno o dos refrescos a temperatura ambiente le devuelven la fuerza.

Qué hacer ahora

  1. Refréscala 1:1:1, por ejemplo 30 g de masa madre, 30 g de harina y 30 g de agua.
  2. Déjala subir a 24–26 °C. Si va lenta, refréscala otra vez.

Vuelve a mirarla dentro de 8 horas.

Qué esperar: Si dobla en unas 6 a 8 horas, ya puedes preparar la masa madre que pide tu receta. Tras unas semanas en la nevera, cuenta con 2 a 4 días de refrescos.

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Todo en orden

Normal: se está acostumbrando a la nueva harina

Una harina nueva cambia el ritmo durante uno o dos refrescos: la integral suele adelantar el pico y la blanca, retrasarlo. El centeno da una pasta espesa que sube menos a la vista; júzgala por sus burbujas y su superficie abombada más que por la altura.

Qué hacer ahora

  1. Mantén la misma proporción y aliméntala dos o tres veces seguidas con la nueva harina.

Vuelve a mirarla dentro de 12 horas.

Qué esperar: Cuando vuelva a doblar con regularidad, se habrá adaptado.

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Fácil de arreglar

Lenta: casi siempre, una cocina fresca

La temperatura marca el ritmo. A 24–26 °C, un refresco 1:1:1 suele llegar a su pico en 4 a 8 horas; en una cocina fresca puede tardar casi un día. Una masa madre que dobla pero necesita más de 12 horas está viva, solo que todavía no tiene fuerza.

¿No tienes un sitio templado? El horno apagado, con solo la luz encendida, puede servir. Mide antes la temperatura con un termómetro y pega una nota en la puerta: encender el horno con el tarro dentro mata la masa madre (King Arthur).

Qué hacer ahora

  1. Busca un sitio a 24–26 °C o refréscala con agua tibia, nunca por encima de unos 38 °C.
  2. Refréscala dos veces al día, cada 12 horas más o menos, durante unos días.
  3. Pon del 10 al 20 % de harina integral o de centeno en el refresco.

Vuelve a mirarla dentro de 12 horas.

Qué esperar: Cuando doble en 6 a 8 horas después de un refresco, tendrá fuerza para hacer subir el pan.

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Fácil de arreglar

Burbujas pero no sube: a menudo, demasiado líquida

Las burbujas demuestran que está viva. Una masa madre que se ha quedado demasiado líquida puede hacer burbujas sin subir en el tarro como esperas; según King Arthur, eso no deja daños duraderos, y un poco más de harina corrige la consistencia. Una masa madre espesa de centeno también sube menos a la vista.

Qué hacer ahora

  1. Pesa los próximos refrescos: el mismo peso de harina y de agua, o un poco más de harina durante uno o dos refrescos.
  2. Mantenla templada y refréscala dos veces al día.
  3. Una masa madre de centeno se juzga por las burbujas en todo el tarro y una superficie abombada, no por la altura.

Vuelve a mirarla dentro de 12 horas.

Qué esperar: Fíjate en si el nivel pasa la goma en uno o dos refrescos.

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Fácil de arreglar

Sí subió: te perdiste el pico

Los restos en el cristal por encima de la masa madre muestran hasta dónde subió antes de quedarse sin comida y bajar. Una cocina cálida o un refresco pequeño adelantan el pico, a veces durante la noche. Ya caída, además, está más líquida que en el pico.

Qué hacer ahora

  1. Refréscala otra vez y pon una goma en el nuevo nivel.
  2. Mírala cada par de horas, o refréscala a una proporción más alta, 1:2:2 o 1:5:5, para que el pico llegue más tarde.

Vuelve a mirarla dentro de 4 horas.

Qué esperar: Úsala en su pico o justo antes: doblada, abombada y llena de burbujas.

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Fácil de arreglar

Sin actividad: poco alimentada o usada mucho después del pico

Una masa madre ya hecha que no hace nada después de un refresco ha pasado, por lo general, demasiado tiempo sin comer, o se ha refrescado mucho después de su pico, y la acidez se ha acumulado. Rara vez está muerta: según King Arthur, una masa madre madura es muy difícil de matar.

Qué hacer ahora

  1. Toma 50 g del centro y ponlos en un tarro limpio.
  2. Aliméntalos con 50 g de harina y 50 g de agua tibia, no caliente.
  3. Mantenla a 24–26 °C y repite cada 12 horas.

Vuelve a mirarla dentro de 12 horas.

Qué esperar: Cualquier subida o unas burbujas tras los dos primeros refrescos templados significan que está viva. Sigue hasta que doble en 4 a 8 horas.

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Fácil de arreglar

Líquido encima: tiene hambre, no está estropeada

Ese líquido es sobre todo agua y alcohol de la fermentación, y aparece cuando la masa madre se queda sin comida. Gris, marrón o incluso negro, es inofensivo, y se oscurece cuanto más tiempo pasa (King Arthur).

Qué hacer ahora

  1. Tíralo para una masa madre más suave, o mézclalo para más acidez.
  2. Retira masa madre hasta tu cantidad habitual y refréscala.

Qué esperar: Si vuelve a aparecer cada día en la encimera, refréscala más a menudo o a una proporción más alta.

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A la basura

Esas manchas con pelusa son moho

Las manchas en relieve con pelusa, de cualquier color, son moho. Sus filamentos llegan más allá de lo que se ve, así que rasparlo no salva la masa madre.

Qué hacer ahora

  1. Tira la masa madre y lava bien el tarro.
  2. Empieza de nuevo con una reserva seca, una cucharada de la masa madre de un amigo, o harina y agua.

Qué esperar: Una masa madre nueva tarda una o dos semanas; unos copos secos se recuperan en unos 3 a 7 días.

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A la basura

Vetas rosas o anaranjadas: bacterias indeseadas

Un tono o una veta rosa, anaranjada o roja es señal segura de bacterias indeseadas, según King Arthur: la masa madre ha perdido la acidez que mantenía a raya a los intrusos.

Qué hacer ahora

  1. Tira la masa madre y lava bien el tarro.
  2. Empieza de nuevo con una reserva seca, una cucharada de la masa madre de un amigo, o harina y agua.

Qué esperar: Una masa madre nueva tarda una o dos semanas; unos copos secos se recuperan en unos 3 a 7 días.

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No se puede saber a simple vista

Una película blanca fina: difícil de decir

Una película blanca lisa o arrugada, sin pelusa, puede ser una levadura de superficie, pero a simple vista no hay forma de estar seguro.

Qué hacer ahora

  1. Ante la duda, tírala y empieza de nuevo: una masa madre nueva tarda una o dos semanas, y una cucharada de la de un amigo es más rápida.
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Fácil de arreglar

Una piel seca: quítala y aliméntala

Una masa madre olvidada mucho tiempo puede formar una piel seca, gris oscura y arrugada tras meses en la nevera. Tiene mala pinta, pero no es moho, y la masa madre de debajo suele estar bien (King Arthur).

Qué hacer ahora

  1. Quita la piel y rasca los restos secos del cristal.
  2. Toma 50 g del centro, ponlos en un tarro limpio y aliméntalos con 50 g de harina y 50 g de agua.

Vuelve a mirarla dentro de 12 horas.

Qué esperar: Tírala, en cambio, si debajo de la piel encuentras pelusa o vetas rosas o anaranjadas.

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Fácil de arreglar

Quitaesmaltes o vinagre: tiene hambre

Un olor a quitaesmaltes, a vinagre o a alcohol fuerte significa que la masa madre se ha quedado sin comida. Desaparece en uno o dos refrescos y no es motivo para tirarla.

Qué hacer ahora

  1. Refréscala ahora.
  2. Los próximos días, refréscala un poco más a menudo o a una proporción más alta, como 1:2:2.

Vuelve a mirarla dentro de 12 horas.

Qué esperar: Alimentada y sana, huele a levadura y a ácido suave, algo afrutado.

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Todo en orden

Normal en una masa madre joven

Los primeros días, una masa madre nueva suele oler fuerte o a queso. Es parte de la primera fase, antes de que tomen el relevo las levaduras, y se pasa a medida que madura.

Qué hacer ahora

  1. Sigue con los refrescos diarios y mantén el tarro templado.

Qué esperar: En una o dos semanas debería oler agradablemente ácida. Cuando ya suba con regularidad, un olor que no es su ácido limpio de siempre significa: a la basura.

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A la basura

Un olor a podrido: está estropeada

La regla de King Arthur: tira una masa madre cuyo olor no es su ácido limpio de siempre. El ácido, el vinagre, el alcohol e incluso el quitaesmaltes son olores de hambre; el podrido, o uno que sencillamente no es el suyo, no.

Qué hacer ahora

  1. Tírala, lava el tarro y empieza de nuevo.

Qué esperar: Una masa madre nueva tarda una o dos semanas; una reserva seca o una cucharada de un amigo es más rápida.

Empezar de nuevo

Todo en orden

Ese olor es el de una masa madre sana

A levadura, a ácido suave y algo afrutado: así debe oler una masa madre sana.

Qué hacer ahora

  1. Sigue con tus refrescos de siempre.

Qué esperar: Si no sube, el olor descarta que esté estropeada: mira por qué va lenta.

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Fácil de arreglar

Demasiado líquida: pesa el refresco

Alimentada a ojo o con más agua que harina, una masa madre se vuelve fluida. Según King Arthur, eso no deja daños duraderos: corrígela con un poco de harina y pesa los próximos refrescos.

Qué hacer ahora

  1. Añade ahora una cucharada de harina.
  2. Pesa cada refresco: el mismo peso de harina y de agua, o hasta el doble de harina que de agua para una masa madre sólida.

Qué esperar: La harina integral absorbe más agua: con los mismos pesos, una masa madre de harina blanca parece más líquida que una de centeno.

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Fácil de arreglar

Uno o dos refrescos olvidados: simplemente aliméntala

Saltarse un refresco, o no hacerlo exactamente cada 12 horas, está muy lejos de matar una masa madre (King Arthur).

Qué hacer ahora

  1. Tira el líquido si lo hay, retira masa madre hasta tu cantidad habitual y refréscala.

Vuelve a mirarla dentro de 12 horas.

Qué esperar: Tras uno o dos refrescos debería subir como siempre.

Empezar de nuevo

Fácil de arreglar

Semanas o meses: unos días de refrescos templados

Una masa madre olvidada en la nevera casi siempre sigue viva, solo que muy hambrienta. Cuanto más tiempo pasó, más tarda: tras unas semanas, de 2 a 4 días de refrescos; tras meses, hasta una semana.

Qué hacer ahora

  1. Tira el líquido y rasca la masa madre seca o descolorida.
  2. Toma 50 g del centro, ponlos en un tarro limpio y aliméntalos con 50 g de harina blanca y 50 g de agua tibia, no caliente.
  3. Mantenla a 24–26 °C y repite cada 12 horas.

Vuelve a mirarla dentro de 12 horas.

Qué esperar: Cualquier subida o unas burbujas tras los dos primeros refrescos significan que está viva. Se ha recuperado cuando dobla en 4 a 8 horas.

Empezar de nuevo

Fácil de arreglar

Seca en un bloque: desmenúzala, remójala, aliméntala

Un poco de masa madre olvidada muchísimo tiempo puede secarse en un bloque duro, como de tiza. King Arthur aconseja romperlo, añadir agua y alimentarlo cada día; si tres o cuatro días no traen ni crecimiento ni burbujas, empieza de nuevo y mezcla algo de la vieja con la nueva.

Qué hacer ahora

  1. Desmenúzala o muélela y ponla en remojo con el doble de su peso de agua tibia hasta que se disuelva.
  2. Añade tanta harina como pesa y déjala en un sitio templado.
  3. Aliméntala cada día.

Vuelve a mirarla dentro de 24 horas.

Qué esperar: Cuenta con que pase poca cosa durante uno o dos días.

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Hay que empezar otra

El calor casi seguro la ha matado

La levadura muere a 60 °C, y la masa madre sufre bastante antes, según King Arthur. Un tarro que estaba en el horno cuando lo encendieron está casi seguro muerto.

Qué hacer ahora

  1. Empieza de nuevo con una reserva seca, una cucharada de la masa madre de un amigo, o harina y agua.

Qué esperar: La próxima vez que el tarro esté en el horno para mantenerse templado, pega una nota en la puerta.

Empezar de nuevo

Fácil de arreglar

Congelada: es muy posible que se recupere

Un rato breve en el congelador difícilmente mata una masa madre ya madura: King Arthur descongeló una al cabo de tres días, y subió bien tras un segundo refresco. Una congelación larga, en cambio, daña las levaduras.

Qué hacer ahora

  1. Descongélala a temperatura ambiente y luego refréscala como siempre.
  2. Dale dos o tres refrescos antes de juzgarla.

Vuelve a mirarla dentro de 12 horas.

Qué esperar: Que vaya lenta al principio es normal. Para una reserva de meses, mejor seca una cucharada que congelarla.

Empezar de nuevo

Todo en orden

Una cuchara de metal no le hace daño

Removerla con una cuchara de metal o guardarla en un bol de acero inoxidable no la mata (King Arthur).

Qué hacer ahora

  1. Sigue como siempre; solo evita guardarla en cobre o aluminio.
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Todo en orden

Cantidades equivocadas: ningún daño

Demasiada o demasiado poca harina o agua no matan una masa madre. Durante uno o dos refrescos puede verse demasiado espesa o demasiado líquida, y no subir como esperas (King Arthur).

Qué hacer ahora

  1. Corrige la consistencia con un poco de harina o de agua.
  2. Pesa el próximo refresco; la calculadora da los gramos para cualquier proporción.
Empezar de nuevo

Fácil de arreglar

Copos secos: remójalos y aliméntalos de 3 a 7 días

La masa madre seca vuelve con seguridad, pero al principio despacio.

Qué hacer ahora

  1. Pon los copos en remojo con el doble de su peso de agua tibia, removiendo de vez en cuando, hasta que se disuelvan, unas 3 horas.
  2. Añade tanta harina como pesaban los copos y déjala en un sitio templado.
  3. Después, refréscala 1:1:1 dos veces al día.

Vuelve a mirarla dentro de 12 horas.

Qué esperar: Poca cosa durante uno o dos días, y luego sube. Está lista cuando dobla en 4 a 8 horas.

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Todo en orden

Una masa madre comprada: sigue las instrucciones del fabricante

El fabricante conoce su propio cultivo: sigue las instrucciones que la acompañan. Una seca suele tardar de 3 a 7 días en despertar; una fresca suele ir más rápido.

Qué hacer ahora

  1. Aliméntala como indica el fabricante, en un sitio templado y con el nivel marcado en el tarro.

Qué esperar: Está lista para hacer pan cuando dobla en unas 6 a 8 horas después de un refresco.

Empezar de nuevo

Todo en orden

Todavía no está lista

Sin doblar, plana por arriba y con pocas burbujas: todavía está subiendo.

Qué hacer ahora

  1. Dale más tiempo en un sitio templado.

Vuelve a mirarla dentro de 2 horas.

Qué esperar: Espera a que esté doblada, abombada y llena de burbujas de arriba abajo.

Empezar de nuevo

Lista para usar

Lista: úsala ya

Doblada o más, abombada y llena de burbujas de arriba abajo: es el momento de ponerla en la masa o de preparar la masa madre de tu receta. Justo después del pico también vale; será algo más ácida.

Qué hacer ahora

  1. Pesa lo que pide tu receta, o calcula la masa madre con la calculadora.
  2. Refresca lo que quede, para que esté lista la próxima vez.
Empezar de nuevo

Las causas, de la más frecuente a la menos

Cada fila es una masa madre distinta. Reconoce la tuya por lo que ves y cambia una sola cosa cada vez.

Por qué no sube una masa madre
CausaCómo reconocerlaQué hacer
Demasiado frescoLa cocina está por debajo de unos 21 °C; sube, pero despacioUn sitio a 24–26 °C, o agua tibia en el refresco
Todavía es jovenMenos de dos semanas; una calma los días 3 a 5 es normalSeguir alimentándola, dos veces al día en cuanto suba algo
Acaba de salir de la neveraUna semana o más en fríoUno o dos refrescos a temperatura ambiente antes de hornear
Se saltó refrescosLíquido encima, olor fuerte, días o semanas sin comerUnos días de refrescos cada 12 horas en un sitio templado
Hizo el pico sin que la vierasRestos en el cristal por encima de la masa madreMirarla antes, o refrescarla a una proporción más alta para retrasar el pico
Alimentada muy pocas veces, o mucho después del picoLenta incluso en una cocina cálidaDos refrescos al día, en el pico, durante unos días
Demasiado líquidaBurbujas, pero el nivel apenas se muevePesar el refresco; un poco más de harina durante uno o dos refrescos
Solo harina blancaNada de integral en el refrescoDel 10 al 20 % de harina integral o de centeno
Agua muy cloradaUna masa madre nueva que sigue lentaAgua filtrada; un filtro de carbón también elimina la cloramina
Una harina nuevaLe cambiaste la comidaSeguir: se adapta en dos o tres refrescos

Cuánto tarda en subir

La temperatura y la proporción del refresco marcan el tiempo. En la prueba de King Arthur a unos 26 °C, una masa madre sana refrescada 1:1:1 llegó a su pico en unas 4 a 6 horas, a 1:2:2 en unas 8 y a 1:4:4 en unas 12; con más fresco, cada una de esas cifras se alarga. Brod & Taylor dan estos intervalos de refresco para una masa madre ya hecha, refrescada 1:4:4 y guardada a temperatura constante: son puntos de partida, no la promesa de cuándo hará su pico la tuya. Una subida lenta en una cocina fresca no es, por tanto, una masa madre enferma: el mismo refresco simplemente tarda más.

Los intervalos de refresco de Brod & Taylor a 1:4:4
TemperaturaIntervalo
20 °C24 horas
12 °C48 horas
10 °C72 horas
7 °C120 horas

Burbujas, pero no sube

Las burbujas significan que las levaduras trabajan. Si aun así el nivel apenas se mueve, fíjate en la consistencia: una masa madre que se ha quedado demasiado líquida puede no subir como esperas, según King Arthur, y un poco más de harina lo corrige. Pesa el refresco en vez de medirlo con tazas o cucharas.

Las masas madre de centeno e integrales son más espesas, y el centeno, sobre todo, da una pasta que sube menos a la vista. Júzgalas por las burbujas en todo el tarro y una superficie abombada, no solo por la altura (lo que hace cada harina).

Cómo ver bien la subida

Así distinguirás una masa madre lenta de una que hizo su pico mientras dormías.

  1. Usa un tarro transparente de paredes rectas, para que la altura equivalga al volumen.
  2. Justo después del refresco, pon una goma elástica en el nivel de la masa madre.
  3. Pon una segunda goma al doble de esa altura, como hace King Arthur.
  4. Mírala a las 4, 8 y 12 horas. Los restos en el cristal por encima de la masa madre significan que subió y bajó.

Una rutina para despertar una masa madre lenta

Así recupera King Arthur una masa madre perezosa. Cuánto refrescar después para tu receta te lo dice en gramos la calculadora para refrescar la masa madre.

  1. Toma 50 g de masa madre del centro del tarro y ponlos en un tarro limpio.
  2. Añade 50 g de harina blanca (de 5 a 10 g pueden ser integral o de centeno) y 50 g de agua tibia, no caliente.
  3. Remueve, marca el nivel y déjala a 24–26 °C.
  4. Repite cada 12 horas, quedándote cada vez solo con 50 g.
  5. Cuando doble en 6 a 8 horas después de un refresco, estará lista para hacer pan.

Cuándo empezar de nuevo

Ir lenta no es motivo para rendirse. Empieza de nuevo enseguida solo por moho con pelusa, vetas rosas o anaranjadas o un olor que no es su ácido o su alcohol de siempre (cómo reconocerlos). Si no, nuestro límite aproximado es una semana de refrescos templados, dos al día, sin burbujas ni subida; King Arthur da tres o cuatro días para una masa madre que se ha secado en un bloque duro. Una masa madre nueva tarda una o dos semanas, y una cucharada de la de un amigo es todavía más rápida.

Preguntas frecuentes

¿Por qué mi masa madre hace burbujas pero no sube?

Está viva. Lo más frecuente es que esté demasiado líquida: pesa el refresco y añade un poco más de harina durante uno o dos refrescos. Una masa madre de centeno, además, sube menos a la vista; júzgala por sus burbujas y su superficie abombada.

Mi masa madre nueva subió el día 2 y luego nada. ¿Está muerta?

No. Esa primera subida es sobre todo de bacterias; cuando la masa madre se vuelve ácida, desaparecen y el tarro se calma hasta que toman el relevo las levaduras, por lo general unos días después. Sigue alimentándola.

¿Cuánto tarda una masa madre en doblar?

Unas 4 a 8 horas después de un refresco 1:1:1 a 24–26 °C. Las proporciones más altas, como 1:5:5, y las cocinas más frescas tardan más.

¿Puedo hacer pan con una masa madre que no ha doblado?

Sí, pero la masa subirá más despacio. Si creció la mitad, cuenta con una fermentación en bloque más larga.