Primeros pasos con una masa madre que te han regalado

Una masa madre de un amigo o de una panadería está lista para hornear en cuanto dobla con regularidad en tu cocina. Pregunta cómo la alimentaban (harina, proporción, frecuencia), refréscala igual en un sitio templado durante dos o tres días y úsala cuando doble en 4 a 8 horas. Seca una cucharada como reserva.
Día 1: pregunta su rutina y aliméntala igual. Días 2 y 3: dos refrescos al día a 24–26 °C, hasta que doble con regularidad. Después: hornea, y seca una cucharada como reserva.
Qué preguntar
Al principio, sigue alimentándola igual; más adelante, si quieres, cambia una sola cosa. Las proporciones se explican en proporciones del refresco.
- Con qué harina la alimentan (blanca, integral, centeno).
- Su proporción y su hidratación: harina y agua a partes iguales, o más firme.
- Cada cuánto la refrescan y si vive en la nevera.
- Cuánto tiempo después del refresco la usan.
Despertarla
Una masa madre que ha viajado o ha estado en la nevera necesita dos o tres refrescos templados. Usa un tarro limpio de 1 litro más o menos (qué tarro, qué tapa y dónde guardarla (en inglés)), marca el nivel y refréscala dos veces al día. Cuando dobla en 4 a 8 horas, está lista. Si sigue lenta, mira recuperar la masa madre.
¿Está sana?
Burbujas, una cúpula y un olor agradablemente ácido: todo va bien. Un líquido gris encima no es un problema (el líquido encima). Manchas con pelusa (moho), vetas rosas o anaranjadas o un olor que no es su ácido o su alcohol de siempre significan que hay que empezar de nuevo (cómo distinguirlo).
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tardaré en poder hornear con una masa madre regalada?
Normalmente, dos o tres refrescos, en cuanto doble con regularidad en tu cocina.
¿Puedo cambiar cómo se alimenta?
Sí, poco a poco, cuando ya esté asentada: ver cambiar la harina de la masa madre.